Además de sus beneficios generales, la fisioterapia ofrece ventajas específicas que mejoran la calidad de vida:
Terapia adaptada a cada persona: Los programas de fisioterapia son personalizados según la condición física, necesidades y objetivos de cada paciente.
Alternativa no farmacológica: Ayuda a aliviar el dolor sin recurrir a medicamentos, evitando sus efectos secundarios.
Ejercicios supervisados y seguros: Contar con un fisioterapeuta garantiza que los ejercicios se realicen correctamente, evitando lesiones o esfuerzos innecesarios.
Modalidad a domicilio o en consultorio: La fisioterapia puede realizarse en un centro especializado o en casa, adaptándose a la comodidad del paciente.
Bienestar físico y emocional: La actividad física y la terapia manual no solo mejoran el cuerpo, sino que también tienen un impacto positivo en el estado de ánimo y la motivación del adulto mayor.